Cast Away

Estábamos viendo la película de Tom Hanks que se cae su avión, unos primos y yo, y el personaje se hunde en el mar y coge un salvavidas y sale porque flota y después llega a un sitio que es una isla o islita. Y fue chulísima. Y me gustaba mucho porque él se inventó una cosa: se inventó una bola con cara. Le pintó unos ojos y la boca a una bola de bolibol y era una cara feliz y él hablaba con ella. Pero se llamaba "Wilson" como de hombre y era una bola con cara que es un amigo.

Y pasó una cosa, pasó que la prima artista dijo: "¡Ven, siempre se necesita el arte!". Eso fue cuando pintó la cara con sangre porque se había dado un golpe y pintó la cara con su sangre. Entonces fue que un primo dijo que no; que ahí sí que se equivocó que eso no era, no-no. Que no era arte. Después yo miré a la prima y vi que la prima lo miró raro a él, como enfogonada, o triste. Y el primo explicó que no, que era que el muchacho, que era el actor Tom Hanks, hizo ese muñeco para no sentirse solo. "iPues eso mismo es el arte... para eso es de lo primero!" le dijo la prima y se echó pop corn. Y el primo que decía esas cosas hizo con la cabeza así: que no.

Ahí yo también me puse triste, como la prima. Porque yo sé de los actores y actrices, y de los que escriben y los artistas que pintan con pinceles cuadros, que eso es arte (yo sé porque soy un personaje, ya lo expliqué en otro cuento) y ellos nos hacen a los personajes y amigos como la cara de Wilson de sangre. Y nos hacen y se ponen contentos, o se ponen contentos cuando terminan y gritan de fiesta cuando ya está. Pero el primo que dijo yo creo que no sabe.

Después, cuando terminó la película la prima de arte como es la prima que escribe se inventó una cosa: que escribimos o "escribiéramos" juntas este cuento. Y nos aislamos para escribir. iY lo escribimos!

Rayza Vidal